A primera vista podría creerse que el color es aplicado en trazos rápidos, frenéticos, pero es todo lo contrario. Antoine trabaja sobre lienzo, racionaliza cada pincelada, toma distancia y continúa el proceso. Sus creaciones son fieles a su naturaleza: enérgicas, pero al mismo tiempo equilibradas. […] En el presente afloran Basquiat y el bad painting en esa forma un tanto arremolinada de la pincelada, en la manera en que la figuración es casi nula, donde también se evidencia un gusto por la figuración abstracta y por el uso de diversos encuadres que hacen muy atendibles sus composiciones al proponer otras perspectivas de los motivos centrales.